Educación en Bolivia


Historia de la Educación en Bolivia


Contenido revolucionario del Código de la Educación Boliviana de 1955

Era la primera vez que se compendiaba la filosofía de la Educación en Bolivia, a través de las bases
y fines de la educación Nacional. Las aspiraciones de la educación para la formación del hombre boliviano son entre otras las siguientes:
- Formar íntegramente al hombre boliviano, estimulando el armónico desarrollo de todas sus
potencialidades en función de los intereses de la colectividad.
- Defender y fortalecer los valores biológicos del pueblo y promover su vida sana por la buena
nutrición.
- Formar al individuo en una escuela ético-práctica de educación del carácter.
- Vigorizar el sentimiento de bolivianidad, combatiendo los regionalismos no constructivos.
Desde el punto de vista administrativo legisló sobre:
- El sistema de Gobierno y de administración; el escalafón que rige la carrera del magisterio,
respetando la libre sindicalización;
- Los reglamentos para Alumnos, de Evaluación Escolar, del Régimen escolar y disciplinario; las
funciones del personal administrativo. De acuerdo a las condiciones del país, dividió la educación
en Urbana y Rural, lo que a lo largo del tiempo produjo divisiones y diferencias profundas en el tipo
de educación que se impartía en las ciudades y en el campo.
Su principal mérito reside en haber llevado la educación al campesino y al indígena, aunque no se
haya logrado cumplir todos sus postulados, ni se hayan alcanzado los rendimientos máximos en lo que se hizo. Sin embargo, la revolución se hizo efectiva mediante la educación.

DEL CÓDIGO DEL 55 A LA REFORMA DEL 94.


El fuerte impulso que experimentó el sistema educativo, al ofrecer cobertura a grandes sectores
campesinos e indígenas propició el mejoramiento de vida de los beneficiados y el progreso del país.
Insuficiente en sus alcances, la Reforma del 52 poco a poco se fue desvirtuando antes de alcanzar
a dar todos sus frutos. Este sentimiento de fracaso se fue agrandando hasta que en 1969, se produjeron cambios radicales que llevaron a plantear otra reforma, considerada por el magisterio como «contrareforma ». el 4 de diciembre de 1968, durante el gobierno de René Barrientos, se decretó la reestructuración de la educación escolar que comprendía cuatro esferas:
1. Educación Regular y sistemática, impartida en niveles y ciclos.
2. Educación de Adultos.
3. Educación Especial
4. Educación extraescolar o de extensión cultural.
La Educación Regular comprendía tres niveles: Primario, Medio y Superior.
La Educación Primaria implicaba tres ciclos:
Prebásico, con dos secciones optativas.
Básico, con cinco grados obligatorios.
Intermedio, de tres grados obligatorios.
La educación media dos ciclos: Común y Diferenciado con cuatro grados. El diferenciado podía ser
Humanístico o Técnico-Profesional.
El nivel de Educación Superior comprende Areas y ciclos especializados.
Para llevar a cabo esta reforma, se declararon vacantes todos los cargos docentes, con el fin de
volver a reinscribirlos bajo otras condiciones de trabajo menos favorables para los docentes.
Se buscaba una nueva pedagogía nacional conforme a la realidad del país para la formación del
hombre boliviano en función de los requerimientos de la Comunidad y del Estado.
Estas reformas fueron muy limitadas y a excepción de la nueva estructura, prácticamente no se
llevó a efecto y tampoco permitió el cumplimiento de los objetivos del Código del 55.

La Política Educativa de Ovando.

Después de la muerte de Barrientos, accedió al poder el general Ovando, que intentó montar una
política educativa coherente con las propuestas de Reforma de Barrientos. Para ello formuló sus políticas de avanzada dadas las condiciones del país. En esta línea reiteraba la responsabilidad del Estado en la Educación y el derecho inalienable del pueblo a recibirla con el carácter liberador: la educación debería ser el sostén de los valores de las personas: dignidad, solidaridad, libertad y anhelo de perfección; transmitiendo los valores nacionales y universales y formando al hombre boliviano en función de su realidad y la de América, a fin de consolidar la democracia. Pregonaba la movilización de todos los
sectores de la población educada, maestros, universitarios, estudiantes, Fuerzas Armadas, Guardia Nacional, sindicatos y prensa para la alfabetización y educación de adultos. La educación debía formar técnicos medios para el desarrollo económico y social del país, y formar mano de obra calificada de acuerdo a estos requerimientos.
Durante su gobierno se efectuó el Primer Congreso Pedagógico, en 1970. Entre las conclusiones
de dicho Congreso se encuentran las siguientes: la educación debe ser nacional, democrática, científica y popular. Debe suprimirse la dicotomía entre la rural y la urbana; acelerar la creación del Consejo Nacional de Educación con representación paritaria entre Gobierno y el Magisterio Nacional. Propone la creación del Departamento de Pre-primaria en las Normales del País.
En cuanto a la educación primaria propone ocho cursos de estudio. Subdivide la educación media
en dos clases de bachillerato: académico y técnico. Para el primero propone tres especialidades:
Ciencias Socio-Económicas, Químico-Biológicas y Físico-Matemáticas.
El técnico comprendería las especialidades: Industrial, Minera, Artesanal, Comercial-Administrativa,
Agropecuaria, Técnica femenina y Artística.
Sugiere la creación de la cátedra de Educación Especial en las Normales. En cuanto a la
alfabetización formula dos objetivos: capacitar a los educadores de adultos en las técnicas modernas de alfabetización y en lenguas nativas y «crear la cátedra de alfabetización en los colegios secundarios, normales y universidades».

La reforma del General Bánzer de 1973.

La propuesta de reforma del gobierno de Banzer se inicia con un reglamento de evaluación y con
la Ley de Educación emitida por D.S. nº 10704 e 1º de febrero de 1973.
Con este decreto se busca propiciar la actualización del curriculum y el mejoramiento de las
técnicas pedagógicas pues se afirma que, sólo en base de un Cuerpo de Objetivos será posible
determinar la estructura y funcionalidad del sistema y la elaboración de nuevos planes y programas. En este sentido el nuevo reglamento establecía los fines de la educación nacional:
Educar para edificar un Estado Nacionalista de Orden y Trabajo, de Paz y Justicia; lograr la
formación del hombre boliviano en función de las necesidades del desarrollo económico y social de la Nación; y, establecía los horarios para cada nivel y ciclo.
Esta Reforma insistió en la reglamentación y en la especificación de la administración curricular,
y en la aprobación de nuevos planes de estudio. Es notoria la ausencia de menciones especificas sobre la problemática de género en todas estas reformas. Prácticamente se obvia el problema de la educación de las mujeres y se engloba a niñas y niños en el mismo discurso.
En cuanto a la educación Superior no Universitaria solamente precisa los objetivos de cada una de
las ramas de esta educación: la Normal, la Industrial, la Comercial, la Artístico musical, y la de Artes Plásticas.
El diagnóstico de la Educación Boliviana publicado en 1974 y realizado durante varios años ha
mostrado que la educación no ha sido el motor de desarrollo que se le asignó en la sociedad boliviana.
Ha estado alejada de los campesinos, de los indígenas, de las grandes masas. Por otra parte se afirma que la «Educación secundaria está organizada de tal forma que da mucha importancia a la enseñanza general y muy escasa a la formación profesional, preparando, sobre todo para la Universidad, que es, prácticamente, el único camino para los bachilleres; ya que tanto la estructura de la Educación General actual y el prestigio social, que traen consigo las llamadas profesiones liberales, se lo imponen como única salida.». Lo más importante de este diagnóstico es que hace hincapié en la diversidad cultural de Bolivia, reconociendo los pueblos originarios que ocupan el territorio desde tiempos remotos; el mestizaje que se ha producido y la movilidad social que se ha operado en el seno de la sociedad. Todo ello exige una nueva educación.
Sin embargo poco fue lo que cambió en el sistema educativo, en la calidad de la educación y en
sus contenidos. La educación en el campo seguía siendo precaria y deficiente. El retraso de la mujer era creciente y la deserción general estaba en aumento.
El segundo Congreso Pedagógico Nacional celebrado en 1979, durante el gobierno del general
David Padilla en uno de sus puntos tocó el Análisis crítico del sistema educativo actual con relación a la realidad educativa; analizó el subsistema de educación de adultos y no formal, precisando que su carácter liberador le viene dado por su vinculación con la producción y de su origen popular al emerger de los propios sujetos del proceso, de sus valores culturales, por lo cual se debe priorizar la producción de materiales bilingües. Entre otros tópicos recomienda la estrecha vinculación de la escuela con la comunidad
Entre las recomendaciones para mejorar el sistema educativo figuran el mejoramiento de los
recursos humanos; que los maestros recién egresados de las normales presten sus servicios en los Departamentos o regiones a los que pertenecen.
Se sugiere suprimir la división entre educación rural y urbana.
Incorporar los idiomas nativos en la enseñanza de acuerdo a su área de influencia. Y una educación
identificada con la clase obrera y con su práctica revolucionaria, a fin de evitar que sea un instrumento de alienación.

La Apertura Democrática y la Educación.

La Apertura democrática se inicia en el país con el gobierno del Dr. Hernán Siles Zuazo. El corto
período de gobierno (1982-1985), que se vio truncado al 2º año no permitió poner en práctica todo lo que había prometido en el campo social, económico y educativo.
A este respecto atacó el problema del analfabetismo mediante el D.S. 19453 de 14 de marzo de
1983, que aprobaba el Plan Nacional de Alfabetización y Educación Popular. Para prepararlo y llevarlo a cabo se creó el Servicio Nacional de Alfabetización y Educación Popular (SENALEP) por D.S. 18841 del 24 de marzo de 1983.
Este documento fue importante por los postulados y acciones que recomendaba, entre otras cosas:
- Desarrollar programas de alfabetización con metodologías adecuadas a la realidad boliviana y
vincular la alfabetización con la educación popular y las políticas de desarrollo y de cambio social.
- Promover la investigación socio-educativa de alto nivel necesaria para el cumplimiento de sus
funciones.
- Determinar las modalidades técnico-pedagógicas a adoptarse en el desarrollo de programas y
metodologías requeridas, en función de las peculiaridades culturales y etno-lingüísticas de la
población boliviana.
La metodología propuesta por el Plan Nacional de Alfabetización era participativa y proponía los
siguientes líneamientos:
- Iniciar la acción con una reflexión sobre la realidad circundante.
- Estimular la expresión de las necesidades.
- Promover la movilización para la alfabetización bilingüe.
- Lograr la igualdad social y la dignidad cultural entre los diferentes pueblos y culturas del territorio
nacional.
La acción escuela-comunidad tuvo un verdadero auge durante muchos años en el sistema nuclear
de educación rural e inspiró la mayor parte de las actividades del Plan Nacional de Alfabetización y
Educación Popular. La labor del SENALEP fue muy positiva durante los años que estuvo vigente.
Finalmente fue suprimido en 1993.

El Libro Blanco y el Libro Rosado.

Durante el gobierno del Dr. Paz Estenssoro (1985-1989) y bajo el titular del Ministerio de Educación, Dr. Enrique Ipiña se elaboraron dos libros que impactaron a la opinión pública tanto por el contenido como por su enfoque ideológico y político. Fueron documentos fundamentales que abrían el camino a la Reforma Educativa. Rechazados por los maestros, en el cambio de régimen se perdieron, pero sus principios abrieron el camino para la actual reforma de la educación.
El libro Blanco constituye un valioso aporte para la Reforma y contempla los siguientes tópicos:
1.- ¿Por qué una nueva reforma educativa?
2.- Ley de Educación Boliviana, anteproyecto.
3.- Pre-proyecto de Reforma de la Legislación Educativa.
4.- Conferencia Episcopal.
5.- Seminario Pedagógico Nacional.
El Libro Rosado publicado en septiembre de 1988 es un documento que señala los lineamentos
esenciales para una reforma educativa.
Las líneas prioritarias sugeridas se resumen, entre otras, en:
- Mayor acceso a la educación
- Erradicación del Analfabetismo
- Mejoramiento de la calidad y la eficiencia del sistema:
El Libro Rosado constituye uno de los esfuerzos mayores y mejor fundamentados en la búsqueda
de una mejor educación mediante una reforma en profundidad del sistema administrativo y del escolar.
Recoge la tradición boliviana en cuanto a la política educativa al «reafirmar el gran objetivo general
de la educación nacional cual es el de formar el Nuevo Hombre Boliviano, reflexivo y crítico, consciente de sus derechos y obligaciones, abierto a la participación y a la tolerancia, educado para vivir en democracia; creativo y apto par los nuevos tiempos de cambios imprevisibles»
Estos documentos debían haber sido discutidos en un Congreso Pedagógico que no se llevó a
cabo. Únicamente dieron origen al documento «Bases y estrategias para el proceso de reforma del
sistema educativo nacional», publicado el 17 de febrero de 1988.
Dentro de las estrategias planteadas se contemplan las de orden estructural que tienen que ver con:
- la descentralización
- la estructura curricular y la estructura organizacional
- la participación popular en el sistema.
Termina con un breve diagnóstico de cada uno de los niveles de la educación formal, de la
organización institucional, de los aspectos académicos y formula recomendaciones para superar las falencias y mejorar el sistema educativo, y, por lo mismo, la calidad de la educación.
El Gobierno de la UDP.
De 1989 a 1993 estuvo en el poder el Presidente Jaime Paz Zamora, al cual el Ministerio de
Educación presentó una propuesta para la reforma educativa cuyos principales puntos eran:
- El problema de los salarios del magisterio.
- La reforma como proceso gradual, progresivo, congruente, globalizador y, esencialmente
participativo.
- Educación para el trabajo y participación de la mujer.
- Descentralización del servicio de educación.
- Expansión de la oferta de la escolarización.
- Formación docente (normalista o universitaria).
Para hacer operativa esta propuesta se elaboró un Plan de Emergencia que comprendía:
- Financiamiento del Banco Mundial, UNICEF y UNESCO.
- Racionalización y reducción o supresión de la oferta educativa «nocturna» y supervisorías nacionales.
- Sistema escalafonario basado en la formación y capacitación permanente y en la antigüedad
(mixto).
- Política salarial que evite la disparidad remunerativa (5a. categoría 30 % y categoría al mérito
150%
OEI - Sistemas Educativos Nacionales - Bolivia 15
- A mayor trabajo mayor remuneración. Buscar que los incrementos salariales tengan relación con
el tiempo de trabajo.
Esta estrategia fue puesta en marcha y a través del Ministerio de Planificación se organizó el Equipo de Trabajo para la Reforma Educativa, ETARE, que preparó el proyecto de Reforma, lo impulsó y negoció el financiamiento.
Durante este período se logró avanzar en la propuesta de la reforma educativa, retomando las que
se gestaron durante el anterior gobierno del MNR, con el libro Rosado y el Libro Blanco, en los cuales se exponían las grandes deficiencias del sistema educativo y las posibilidades de superarlas.

El Gobierno de Sánchez de Lozada.

El MNR volvió al poder con el Presidente Sánchez de Lozada, que hizo suyo el proyecto de Reforma Educativa, dando muestras de una visión nueva en el país, por la cual se da continuidad a los proyectos del gobierno anterior. Se elaboró una nueva legislación para dar marcha a la reforma educativa, cuyos fines y objetivos quedaron consignados en la Ley 1565 de Reforma Educativa del 7 de julio de 1994 y en los decretos supremos reglamentarios del mes de febrero de 1995.
Los fines de la Educación Boliviana , bajo otra formulación, retoman los propuestos por el Código
del 55, dando así continuidad a la política educativa en el país. Entre otros conviene resaltar los
siguientes:
1. Formar integralmente al hombre y mujer bolivianos, estimulando el armonioso desarrollo de
todas sus potencialidades, en función de los intereses de la colectividad.
2. Fortalecer la identidad nacional, exaltando los valores históricos y culturales de la Nación
Boliviana en su enorme y diversa riqueza multicultural y multiregional.
3. Estimular actitudes y aptitudes hacia el arte, la ciencia, la técnica y la tecnología, promoviendo
la capacidad de encarar, creativa y eficientemente, los desafíos del desarrollo local, departamental
y nacional.
4. Desarrollar capacidades y competencias, comenzando por la comprensión del lenguaje y
expresión del pensamiento a través de la lectura y escritura, y por el pensamiento lógico mediante
la matemática, como bases del aprendizaje progresivo para el desarrollo del conocimiento, el
dominio de la ciencia y la tecnología, el trabajo productivo y el mejoramiento de la calidad de vida.
5. Generar la equidad de género en el ambiente educativo, estimulando una mayor participación
activa de la mujer en la sociedad.
6. Inculcar al pueblo los principios de soberanía política y económica, de integridad territorial y de
justicia social, promoviendo también la convivencia pacífica y la cooperación internacional.
Este proyecto de educación contempla también la reestructuración administrativa del Sistema
Educativo Nacional y de la Secretaría Nacional de Educación.



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